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Nayarita gana beca L'Oréal por investigar microplásticos en peces

Su investigación busca conocer cómo los microplásticos afectan a los peces y qué revelan sobre la salud ambiental de sistemas acuáticos.

  • Redacción AN / KC
26 Oct, 2026 17:31
Nayarita gana beca L'Oréal por investigar microplásticos en peces

Karina Cancino

La doctora en Ciencias Biomédicas Gladys Alejandra Toledo Ibarra, investigadora y docente de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), fue seleccionada junto con otras cuatro científicas del país, de 149 solicitudes en la categoría de jóvenes científicas para recibir el reconocimiento Mujeres en la Ciencia L’Oréal-UNESCO-AMC 2026.

Además, recibió una beca, que apoya a las investigaciones posdoctorales, como la que Toledo Ibarra lleva a cabo con su equipo sobre los efectos de los microplásticos en peces.

En entrevista para Aristegui Noticias, la investigadora explicó que su trabajo busca entender cómo estas partículas pueden afectar las defensas de las tilapias, las hormonas que regulan su organismo y los microorganismos que viven en su intestino.

Esta investigación, dijo, da continuidad a una línea que ella y su equipo del Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria UAN (LANIIA) ya desarrollan desde hace varios años sobre contaminantes presentes en el ambiente.

Afirmó que esto partió tras una investigación previa, en la que junto con su equipo encontró microplásticos en diferentes componentes de un cuerpo de agua de Nayarit.

Hay una gran cantidad de microplásticos en agua, en sedimento, en plantas, en peces, en invertebrados.

¿Qué pasa con los peces cuando los microplásticos entran a su organismo?

Los microplásticos son fragmentos diminutos que se desprenden de materiales plásticos o se forman cuando estos se rompen y desgastan; debido a su tamaño, pueden dispersarse en el agua y entrar en contacto con distintos organismos, explicó la doctora Toledo Ibarra.

Por ello conocer dónde están estas partículas es parte del problema y por eso es necesario investigar qué ocurre cuando entran en el cuerpo de los peces.

Su trabajo con tilapias se centra en la respuesta inmunitaria, el sistema endocrino y el microbioma intestinal; estudia si los microplásticos pueden alterar las defensas de los peces, las hormonas que regulan distintas funciones de su organismo y los microorganismos que habitan en su intestino.

La doctora mencionó que el sistema inmunitario ayuda al organismo a reconocer y combatir agentes que pueden dañarlo; mientas que el sistema endocrino produce hormonas que intervienen en procesos como el crecimiento, el metabolismo y la reproducción.

Dijo que el microbioma intestinal, que era conocido como flora intestinal, está formado por microorganismos que viven en el intestino y ayudan a procesar los alimentos.

Su investigación busca conocer si los microplásticos pueden alterar ese equilibrio y afectar la salud de los peses; si la exposición a microplásticos modifica esa comunidad y cómo se relaciona con la respuesta de las defensas.

La científica explicó que el organismo funciona mediante sistemas conectados entre sí y describió como un banco de tres patas.

En un banquito, para que te puedas sentar, debes tener tus tres patas, y si una no funciona, una está rota, no va a funcionar el banquito.

Aunque su investigación se concentra en las defensas y el sistema hormonal, señaló que el funcionamiento del cuerpo no puede entenderse como si cada uno de estos sistemas trabajara de manera aislada.

Otro aspecto que estudia, dijo, es la translocación, es decir, si las partículas pueden desplazarse desde el lugar por el que entran al organismo hacia otras partes del cuerpo o llegar a distintos tejidos; conocer ese recorrido ayudaría a entender mejor la exposición de los peces a estos contaminantes.

¿Por qué con tilapias?

Gladys Toledo explicó que se utilizan tilapias como modelo biomédico para la investigación porque permiten controlar mejor las condiciones del estudio que en los seres humanos, quienes están expuestos a numerosos contaminantes por distintas vías, como el aire, los alimentos y el agua.

“Estamos expuestos a los microplásticos de muchas formas: cuando respiramos, cuando comemos, cuando nos bañamos”, señaló; esa diversidad de exposiciones dificulta identificar qué efectos corresponden a cada contaminante.

La investigadora señaló que en LANIIA ya han estudiado con tilapias y su exposición a plaguicidas, contaminantes vinculados, entre otras actividades, con la agricultura en Nayarit; y destacó que aunque las investigaciones sobre las partículas avanzan, todavía se desconocen sus efectos tóxicos.

Sin embargo, con lo que se ha estudiado hasta el momento no se puede establecer qué niveles de exposición a los microplásticos podrían considerarse seguros.

En este momento, si ustedes me preguntan a mí, ¿cuáles son los límites?, ¿cómo podremos definir un límite seguro?, pues no sabemos, porque todavía no conocemos cuáles son los efectos tóxicos que puede causar.

Además, subrayó que con los resultados de los estudios en peces no se puede concluir si los mismos efectos que haya sobre ellos, podrían ocurrir sobre las personas; pero, destacó, que la investigación científica sobre contaminantes ambientales aporta información para comprender cómo interactúan con los organismos y qué preguntas deben responderse.

Si la salud del ambiente está dañada, pues eso repercute directamente en nosotros los seres humanos.

También, advirtió que actualmente no existe una regulación sobre los microplásticos, un tema que requiere atención pública ante la presencia de estas partículas en el ambiente y sus posibles efectos en los organismos.

Por eso Toledo Ibarra consideró necesario que las decisiones sobre estos problemas se tomen a partir de evidencia y que las autoridades conozcan los resultados de investigaciones científicas para ello.

Es importante que las decisiones se tomen con conocimiento de causa.

De acompañar a su madre al campo a elegir la ciencia

La científica contó que de niña quería ser maestra de kínder; pero como su madre es ingeniera agrónoma y la acompañaba algunos sábados a su trabajo con cultivos de tomates y distintos proyectos, poco a poco se fue acercando al mundo de la investigación.

Fue testigo del esfuerzo de su madre por continuar su formación mientras trabajaba y cuidaba a su famila, aunque no imaginaba que se convertiría en científica.

Sin embargo, perspectiva cambió durante los Veranos Delfín de investigación científica en los años 2009 y 2010; en el primero estuvo en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), en Mérida, y después en el de la Ciudad de México, donde convivió con investigadores, estudiantes y mujeres dedicadas a la ciencia.

Fue en esas estancias estudiantiles cuando encontró una profesión con la que se identificó luego de conocer de cerca el trabajo de quienes se dedicaban a investigar y usar métodos científicos.

Esto es lo que yo quiero hacer.

Foto: LANIIA UAN

Después continuó su formación académica con la tesis, la maestría y el doctorado en Ciencias Biomédicas, hasta desarrollar su trabajo como investigadora y docente en la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN).

Ahora, asegura que dedicarse a la ciencia no tiene nada que ver con los estereotipos sobre estas personas.

Tal vez solo conocen algunos científicos por la televisión, y siempre son viejitos, enojones, locos y despeinados.

Por eso, para ella, acercar la ciencia a las nuevas generaciones también implica mostrar quiénes son las personas que la hacen y cómo llegaron a esa profesión.

Foto: LANIIA UAN

Incluso, pensó en lo que le diría a la niña que fue y que quería dedicarse a la docencia, pero que aunque no fue por ese camino siguió una carrera.

Que siga haciendo todo lo que le gusta, que siga siendo así como es, que no se limite, que siga aprovechando todas las oportunidades, y tocando todas las puertas, que se le crucen, porque al final van a tener muy buenas recompensas.

Beca L’oreal por segunda vez en Nayarit

La convocatoria que recibió está impulsada por L’Oréal, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Academia Mexicana de Ciencias (AMC); su lema es “El mundo necesita más ciencia, pero la ciencia necesita más mujeres”.

Gladys Toledo Ibarra es la segunda investigadora nayarita en obtener este reconocimiento, ya que en el 2015 la doctora María del Rocío Vega Frutis recibió la beca para Mujeres en la Ciencia L’Oréal-UNESCO-Conacyt-AMC, por sus investigaciones sobre la relación entre las plantas y los hongos microrrizógenos, que viven asociados a las raíces y pueden ayudar a las plantas a obtener nutrientes.

Foto: UNESCO México

Ese proyecto estudiaba cómo interactúan estos hongos con las plantas y cómo ese conocimiento podía contribuir a la conservación y recuperación del bosque mesófilo de montaña en Nayarit, que es un ecosistema bajo amenaza.

Un reconocimiento al trabajo colectivo

La doctora Gladys Toledo insistió en que los proyectos científicos no se construyen de manera individual y destacó el respaldo de su familia, así como el trabajo de las personas que han colaborado con ella en el laboratorio y en campo.

Yo agradezco mucho a mi familia que siempre me apoya en todos mis ideas, que siempre ando corriendo para todos lados con una cosa y otra, pero también en mi red de compañeros, este proyecto y todos los que hemos hecho, no se han hecho solos, ni de manera individual, se han hecho con un grupo de trabajo.

Insistió en que la colaboración  es necesaria para avanzar en la investigación y atender problemas que involucran tanto al ambiente como a la salud.

Foto: LANIIA UAN

Finalmente, reflexionó sobre la importancia de que las autoridades consideren a la comunidad científica para tomar decisiones y atender los problemas que afectan al ambiente y a la sociedad.

Señaló que el conocimiento generado en las universidades y los centros de investigación debe ser tomado en cuenta, en lugar de que quienes se dedican a la ciencia sean vistos como adversarios.

Más que adversarios o enemigos, tendríamos que ser colaboradores.

Toledo Ibarra también llamó a respaldar a la Universidad Autónoma de Nayarit donde ella y otros científicos trabajan para generar conocimiento y contribuir al desarrollo del estado.

“No dejemos sola a la universidad, es muy importante, porque de verdad que todos estamos muy comprometidos con nuestra universidad y   con nuestro estado”, concluyó.

Foto: LANIIA UAN

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