Exescolta de Colosio insiste en descubrir verdades del expediente del magnicidio
Dentro de 6 meses la FGR deberá presentar un informe sobre si hubo actos de tortura y otras violaciones en contra de Mario Aburto Martínez, asesino confeso de Colosio.
- Redacción AN / KC

Han pasado 29 años desde el asesinato de Luis Donaldo Colosio, excandidato del PRI a la Presidencia de la República. Fue un miércoles por la tarde, en la colonia Lomas Taurinas de Tijuana, cuando a quemaropa lo asesinaron y devino el primer magnicidio de la política moderna mexicana —en 1928 asesinaron al presidente electo Álvaro Obregón— uno de los más controversiales por los señalamientos de pruebas y culpables presuntamente fabricados.
Por ello su exescolta, el teniente coronel Rafael López Merino, aseguró a medios de comunicación locales que es necesario reabrir a profundidad el expediente para saber la verdad.
Durante un homenaje luctuoso para Colosio, en Guerrero, sostuvo que es necesario aclarar todos los hechos:
“Porque hace años, un pueblo creyó en un engaño a través de un escenario manipulado y es necesario que se aclare ese hecho”.
A decir del exescolta, hace cuatro meses tuvo una reunión con el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para plantearle reabrir el caso —aunque este fue reabierto en julio de 2022 y en 6 meses la FGR deberá presentar información a un juez, sobre actos de tortura en contra de Mario Aburto Martínez, asesino confeso de Colosio— quien obtuvo un amparo el 6 de marzo pasado por distintos presuntos abusos de los que se dice víctima.
“Yo siento que se van descubrir muchas cosas. Es benéfico. Hay muchas cosas que no se han dicho, será una información muy buena, pese a 29 años de distancia. Hay mucha falsedad, mentira, trampa sobre la verdad”.
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López Merino insistió que no hubo un segundo tirador en la escena y que en el tiempo que declaró fue víctima de tortura psicológica y persecución.
“Es totalmente falso, jamás hubo un segundo (asesino), hubo uno solo, al que yo le levanté del cañón y se lo entregué al teniente Merín, eso se puede observar en los videos (…) Fui obligado a declarar, fui objeto de tortura psicóloga, de persecución, víctima de por lo menos dos atentados en la Ciudad de México”
Cuestionado por los reporteros sobre el silencio que había guardado ante los medios de comunicación, el exescolta explicó que fue “por lealtad” a su entonces superior, Wilfrido Robledo Madrid, titular del extinto CISEN.
