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¿El fin de la era Netanyahu? Opositor tendrá la primera oportunidad de formar gobierno

Eisenkot dispondrá de 28 días para reunir los 61 votos necesarios para formar gobierno.

  • Redacción AN/ SBH
07 Nov, 2026 20:26
¿El fin de la era Netanyahu? Opositor tendrá la primera oportunidad de formar gobierno

El presidente de Israel anunció el sábado que encargará a Gadi Eisenkot la formación del próximo gobierno tras las elecciones de la semana pasada; un paso que los rivales de Netanyahu consideran el inicio del proceso para desplazar al primer ministro que más tiempo ha permanecido en el cargo en la historia del país.

El bloque opositor liderado por Eisenkot —exjefe militar y recién llegado a la política, que ha intentado atraer a los israelíes laicos y liberales— ha abierto la puerta a una alianza, antes impensable, con los judíos ultraortodoxos, lo que podría proporcionarle los escaños necesarios para formar una coalición.

El presidente Isaac Herzog informó que, tras consultar con todos los partidos a lo largo de la semana, ha decidido otorgar a Eisenkot la primera oportunidad para formar gobierno después de las elecciones del 27 de octubre. En dichos comicios, ninguno de los bandos logró obtener una mayoría en un país profundamente polarizado por el mandato de extrema derecha de Netanyahu y agotado tras tres años de guerra.

El nombramiento formal tendrá lugar durante una ceremonia oficial este domingo en la residencia presidencial, en Jerusalén, según comunicó el despacho de Herzog.

Eisenkot, quien se comprometió a “hacer todo lo posible” para constituir un nuevo gobierno, recibió el respaldo de partidos que suman 67 legisladores, frente a los 46 que apoyan al bloque de Netanyahu.

No obstante, entre quienes respaldaron a Eisenkot figuran miembros de la minoría árabe de Israel —cuyo número de escaños aumentó considerablemente en estas elecciones, impulsado por el descontento hacia Netanyahu—, así como sectores de la oposición más cercanos a la derecha que se oponen a depender de los votos árabes.

Gobierno de unidad

Herzog —quien proviene del ya desaparecido Partido Laborista (de izquierda), pero que desempeña un papel neutral y ha mantenido una relación de trabajo con Netanyahu— ha sugerido su interés en explorar la formación de un gobierno de unidad nacional que logre integrar a israelíes judíos de todo el espectro político.

La presión a favor de un gobierno de unidad podría intensificarse si Netanyahu cumple sus amenazas de reanudar la guerra contra Irán, a pesar de que el presidente estadounidense, Donald Trump, no ha dado su visto bueno.

Netanyahu, quien ha gobernado Israel de forma intermitente durante casi dos décadas y ha impulsado un marcado giro hacia la derecha en los últimos años, enfrenta acusaciones de corrupción que podrían llevarlo a prisión si pierde el poder. Asimismo, pesa sobre él una orden de detención emitida por la Corte Penal Internacional —cuya autoridad él rechaza— en relación con la guerra en Gaza. Netanyahu ya ha pedido un gobierno de unidad, pero la oposición se ha mantenido firme en su exigencia de destituirlo primero.

Ha arremetido contra los líderes de la oposición por el simple hecho de considerar trabajar con los árabes israelíes, descendientes de los palestinos que permanecieron en el territorio tras la creación de Israel en 1948.

El primer ministro en ejercicio declaró el sábado que una posible coalición entre los partidos de la oposición y las listas árabes —a las que calificó de “islamistas”— “desmantelaría el Estado de Israel desde dentro”, e instó a formar un gobierno de unidad que incluya a “todos los partidos sionistas que desean salvaguardar nuestro Estado”.

En respuesta, el partido Yashar, de Eisenkot, instó a los aliados de Netanyahu y a los miembros de su partido, el Likud, a formar un gobierno de unidad encabezado por Eisenkot y a “anunciar públicamente la disolución de su alianza con los extremistas”.

“Es el momento de formar un gobierno de emergencia nacional”, escribió Eisenkot en X, en su primera reacción tras el anuncio de su designación. “Haré todo lo posible para estar a la altura”.

Avigdor Liberman, miembro del bloque opositor —antiguo colaborador de Netanyahu convertido en su feroz crítico, aunque comparte su postura de línea dura respecto a los palestinos—, ha dejado claro que no formará parte de un gobierno con Eisenkot si este depende de los votos de los árabes israelíes.

Sin embargo, el viernes, Liberman —un firme defensor del laicismo cuya base de apoyo inicial fueron los inmigrantes de habla rusa— dio un giro respecto a otro grupo al que antes rechazaba: se mostró abierto a debatir una ley que consagraría la exención del servicio militar obligatorio para los judíos ultraortodoxos.

Tanto Liberman como otro líder opositor, Naftali Bennett, habían convertido la eliminación de dicha exención en una promesa central de su campaña, criticando duramente a los judíos ultraortodoxos al considerarlos una carga para el Estado. Esta postura respondía a un profundo resentimiento entre otros sectores de la sociedad israelí, en un momento en que los reservistas deben cumplir múltiples periodos de servicio en Gaza y el Líbano.

Eisenkot ha propuesto establecer un servicio nacional obligatorio para todos los israelíes, permitiendo a los ciudadanos elegir una opción civil en lugar de la militar, lo que abriría la puerta a la integración de los ultraortodoxos.

El viernes, Eisenkot afirmó que es urgente reemplazar a Netanyahu, a quien calificó como una amenaza para “la propia existencia de la democracia israelí”. Tras su designación, Eisenkot dispondrá de 28 días para reunir los 61 votos necesarios para formar gobierno. Si no lo logra, Herzog podrá conceder una prórroga de 14 días antes de tener que ofrecer el mandato a otra persona.

Si ninguna de las partes tiene éxito, Israel se encaminará hacia nuevas elecciones. El país celebró cinco procesos electorales entre 2019 y 2022 debido a reiterados bloqueos políticos.

Por Shaun TANDON / AFP.

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