Saltar al contenido principal

Libros de la semana: Pascal Quignard, Herrera Corral…

Se suman a nuestras recomendaciones semanales una revisión de lo que fue la Comisión de la Verdad y la poesía siempre necesaria de Balam Rodrigo.

  • Redacción AN / HG
06 Nov, 2026 07:08
Libros de la semana: Pascal Quignard, Herrera Corral…

Leer a Pascal Quignard siempre es, además de un placer, una aproximación profunda a los entretelones de la literatura. Licofrón y Zetes no decepciona y supone un viaje a través de las obsesiones del escritor francés. Del gran físico mexicano Gerardo Herrera Corral nos llega La física del final, un volumen que explora desde la ciencia y la filosofía temas tan humanos como la muerte. Seguimos con un libro necesario La eternidad de nuestros días, donde el periodista Gerardo Antonio Martínez nos sumerge en el funcionamiento de lo que fue la Comisión de la Verdad en México. Cerramos nuestras recomendaciones semanales con la reedición de El tañedor de cadáveres, un poemario indispensable del chiapaneco Balam Rodrigo.

Pascal Quignard. Licofrón y Zetes. Trad. Ernesto Kavi. 248 pp.

Casandra es una de las figuras femeninas más oscuras de la mitología griega. Gracias a ella, el rapto de Helena y todo lo que desencadenó (la guerra de Troya), podría no haber existido. Apolo le dio el don de la profecía, pero la maldijo para que nadie creyera en su palabra delirante. Fue deseada por dioses, héroes y reyes. Y fue violentada por todos ellos, hasta que otra mujer le dio muerte. Para Pascal Quignard, Casandra es el símbolo mismo de la literatura: una palabra verdadera que nadie cree, y contra la que toda la sociedad ejerce violencia hasta entregarla en sacrificio. En Licofrón y Zetes, Quignard va tejiendo una serie de relatos, ensayos, poemas, donde aborda los temas que más le obsesionan: la relación entre los dioses y la literatura; la literatura como forma de purificación de las instituciones sociales; la lengua como sacrificio; la Shoah y las consecuencias que tuvo para nuestra vida y para la creación artística; la relación estrecha entre el silencio, la traducción, la mística y la literatura.

Gerardo Herrera Corral. La física del final. Taurus. 208 pp.

Cuando un vaso se rompe, nunca vemos cómo los trozos de vidrio se juntan en el piso para formar de nuevo el vaso. Detrás de ello hay un hecho estadístico y probabilístico: existe una sola manera de ser un vaso entero y miles de millones de maneras de ser un vaso roto. A eso lo llamamos entropía. La vida también es un arreglo físico que se sostiene sobre el delgado hilo de la momentaneidad: una estructura que resiste la dispersión. Los organismos mueren cuando la configuración de sus componentes deja de sostener los gradientes de temperatura, concentración química y potenciales eléctricos y magnéticos. El científico recurre a la ciencia, la filosofía, los mitos, la historia, el arte y la literatura para explorar el significado físico de la entropía y de la muerte como intuición cultural y espiritual.

Gerardo Antonio Martínez. La eternidad de nuestros muertos. Grano de Sal/Universidad Iberoamericana. 179 pp.

El periodista presenta aquí momentos clave de la fugaz Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia, mejor conocida como CoVEH. Creada en 2021 por decreto presidencial, esa comisión buscó investigar las violaciones graves a los derechos humanos cometidas por todo tipo de agentes estatales. Además de ocuparse de algunos casos conocidos de eso que conocemos como Guerra Sucia, con protagonistas macabros como Arturo Durazo Moreno o la Dirección Federal de Seguridad, la CoVEH logró hurgar en archivos gubernamentales poco explorados, recuperar numerosísimos testimonios de gente agraviada, resucitar hemerotecas, y en el camino reveló una cuestión esencial en este ejercicio de justicia transicional: quiénes son las víctimas. El ríspido desenlace de la comisión, con todo y los amplios informes que publicó, muestra la dificultad de ampliar el repertorio de los afectados por la violencia estatal.

Balam Rodrigo. El tañedor de cadáveres. UANL. 157 pp.

Poemario escrito con maestría y amor a la vida; es el canto de los que nacieron sin nada y morirán sin nada; la épica de los desposeídos que, sin otra esperanza que la de un bocado para mitigar el hambre, se dan a la tarea noble, cotidiana, de renovar los mil oficios de la sobrevivencia miserable; son los verdaderos héroes de la humanidad que de alguna manera se las han ingeniado para hacerse escuchar por boca del poeta. Si Píndaro canta las proezas de atletas con nombres propios e innegable trayectoria personal, Balam Rodrigo oficia la de seres de terrible e inmerecido sufrimiento, las víctimas del capitalismo salvaje en cualquier parte de nuestro planeta. El tañedor de cadáveres no es, entre los muchos libros, un libro más, sino el que viene a dar la batalla contra el olvido.

Temas Relacionados