Profepa anuncia retiro total de cerdos de granja sancionada en Yucatán
La empresa deberá presentar un Estudio de Daño Ambiental y un plan de acciones correctivas que será supervisado por la autoridad ambiental.
- Redacción AN / MDS

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que concluyó el retiro total de cerdos de la granja porcícola Pecuaria Peninsular, ubicada en la comunidad de Santa María Chi, en Mérida, Yucatán, luego de que en septiembre de 2025 la dependencia impusiera una clausura total definitiva a la empresa por incumplimientos ambientales reiterados.
A través de una publicación en la red social X, la procuraduría indicó además que en los próximos días la empresa deberá presentar un Estudio de Daño Ambiental y, una vez que éste sea aprobado, entregará un calendario para ejecutar las acciones correctivas y de compensación de daños, las cuales serán supervisadas por la autoridad ambiental.
La granja Pecuaria Peninsular fue clausurada de manera total y definitiva el 9 de septiembre de 2025, luego de que la Profepa determinó el incumplimiento reiterado de siete medidas correctivas. Entre las irregularidades detectadas se encontraban la descarga directa de aguas residuales sin permiso y la omisión en la caracterización de lodos.
El caso se enmarca en una serie de inspecciones realizadas por la Profepa desde 2021 a granjas porcícolas instaladas en distintos municipios de Yucatán, entre ellos Mérida, Kinchil, Izamal, Tizimín, Hunucmá, Tekax y Progreso, derivadas de denuncias presentadas por organizaciones civiles y comunidades mayas.
Según la dependencia, Pecuaria Peninsular fue una de las empresas sujetas a medidas correctivas dentro de estas acciones de vigilancia ambiental.
Al anunciar la clausura definitiva en 2025, la procuradora federal de Protección al Ambiente, Mariana Boy Tamborrell, afirmó que el caso representaba una prioridad para la institución debido a los impactos denunciados por habitantes de la zona.
“Conocemos la lucha de años de las comunidades de la zona, quienes han padecido los impactos y las afectaciones a su calidad de vida y a su entorno”, señaló entonces la funcionaria.
También sostuvo que “las vecinas y vecinos de esta empresa se han amparado, han hecho denuncias, han buscado la justicia con autoridades de todos los niveles y hoy la Profepa trabaja con ellos para lograr esta clausura definitiva”.
La Profepa señaló que la atención a los impactos ambientales asociados con las granjas porcícolas en la Península de Yucatán forma parte de sus prioridades en materia de justicia ambiental y protección al derecho humano a un medio ambiente sano.
