Qué es la subcultura incel a la que se cree pertenecen los atacantes de la secundaria en Torreón
El término incel está ligado a personas que se identifican como incapaces de desarrollar relaciones afectivas con mujeres.
- Redacción AN / AG

Por Marcos Martínez Chacón.
El ataque perpetrado por dos jóvenes contra una escuela secundaria en Torreón, que dejó como saldo una docente muerta y cuatro personas heridas, reavivó un debate sobre la violencia promovida contra las mujeres en las redes sociales.
La discusión se intensificó luego de que medios de comunicación dieron a conocer algunos mensajes atribuidos a los jóvenes, quienes han sido identificados como hermanos gemelos y exalumnos de la Escuela Secundaria 13, en el ejido La Unión, donde ocurrieron los hechos.
A ambos jóvenes, de 18 años de edad, se les ha vinculado en las últimas horas con la subcultura incel, término que proviene de la frase en inglés “involuntary celibate” o célibe involuntario en español.
Los agresores sólo han sido identificados con sus primeros nombres, Carlos y David. En la comunidad eran identificados como “los cuates”.
Se presume que los atacantes podrían haberse identificado como incels a raíz de los mensajes de una cuenta de TikTok que se ha vinculado a uno de ellos y por las consignas que habrían lanzado durante la agresión.
El término incel está ligado a quienes se identifican como incapaces de desarrollar relaciones afectivas con mujeres. Inicialmente, en la década de 1990, cuando una mujer canadiense creó un espacio en internet para personas que experimentaban soledad y dificultades para establecer relaciones afectivas o sexuales, sin que estuviera asociado entonces con la misoginia o la violencia.
Con el paso de los años, el concepto fue apropiado por comunidades en línea predominantemente masculinas y algunas de ellas evolucionaron hacia espacios marcados por la misoginia, el resentimiento contra las mujeres y la glorificación de actos violentos, incluidos ataques perpetrados por hombres que se identificaban como incels.
Expertos sostienen que esta es la razón por la cual quienes pertenecen a esta subcultura promueven narrativas violentas contra las mujeres, principalmente en plataformas digitales.
De acuerdo con reportes de medios de comunicación, en el caso de Torreón, los jóvenes irrumpieron en el plantel durante la mañana del jueves y, por sus consignas, habrían tenido como principal blanco víctimas femeninas.
“Dijeron ‘vamos por todas las mujeres’ y luego salimos corriendo a los salones y luego pusimos todas las sillas en las puertas para que no entraran”, dijo un alumno entrevistado afuera del plantel por medios de comunicación locales y nacionales luego del ataque.
Qué se sabe del ataque en la escuela secundaria
De acuerdo con el fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañez, los agresores entraron a la escuela con el rostro cubierto, vestidos de negro y con armas punzocortantes.
El fiscal agregó que los agresores detonaron fuegos artificiales antes del ataque para aturdir a las personas en la escuela.
“Eligen el plantel porque lo conocían”, dijo en entrevista con Aristegui en Vivo. “No existía un destinatario en específico”.
Fernández dijo que, según las indagatorias preliminares, los jóvenes presuntamente buscaban imitar ataques similares llevados a cabo en otros países. El funcionario dijo que no se podía confirmar la consigna atribuida a los jóvenes de que iban tras las mujeres como blanco principal.
“Realizan estos ataques en un contexto en el que ellos idolatran o son parte de un grupo de pseudofanatismo de personajes que han perpetrado ataques como estos en otras latitudes, en otros países, y que ellos desean evitar”.
En el ataque murió Nery Edith Nevárez González, subdirectora del establecimiento educativo. Cuatro personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad, según los reportes oficiales.
Posteriormente, personal del plantel y algunos estudiantes lograron someter a los agresores.
Videos difundidos en redes sociales muestran la conmoción que se vivió en el sitio luego de que personas en el lugar lograron someterlos y sujetarlos.
“Ahora me toca a mí”: los mensajes en TikTok y durante el ataque
Reportes de medios de comunicación indican que algunos de los mensajes identificados en una cuenta de TikTok presuntamente perteneciente a uno de los agresores apuntan a una afinidad del individuo con la subcultura incel.
La cuenta vinculada a uno de ellos operaba con el nombre de usuario @user804248814011 y ya ha sido deshabilitada. Un vocero de la Fiscalía General del Estado de Coahuila reiteró para este reporte que será hasta la próxima semana cuando la institución informe sobre las evidencias digitales vinculadas a los agresores.
Sin embargo, apuntó, la FGE no descarta que los contenidos digitales que han sido atribuidos a los jóvenes hayan sido publicados por ellos.
En esa cuenta se había publicado una imagen con la vestimenta que supuestamente utilizó uno de ellos.
En la foto se observa un par de tenis, dos antifaces con mandíbulas de calavera, un par de pantalones de color oscuro y una sudadera con un pentagrama vinculado al satanismo.
El fiscal dijo en entrevista con Aristegui en Vivo que las autoridades trabajan para verificar la autenticidad de las imágenes que circulan en redes sociales y que han sido vinculadas a los jóvenes.
Subcultura incel, la de mayor expansión en la “manósfera”, según un experto
José Ricardo Gutiérrez Vargas, investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), especializado en el estudio del concepto de la “manósfera”, al que pertenece la subcultura incel, dijo que en México convergen distintos factores que propician la proliferación de este tipo de narrativas en redes sociales.
“Aquí hay varias condiciones que hacen propicia la circulación y la adopción de estas narrativas. Si nos vamos al registro de lo social, creo que hay condiciones de abandono y de precariedad que las juventudes, no sólo en México, sino a nivel global, están enfrentando”, dijo el experto.
Aunque sostuvo que sería “muy prematuro” concluir que los atacantes eran incels, sí debe analizarse la expansión de esta subcultura en México, tomando en cuenta otros ataques similares ocurridos en el país.
El investigador dijo que, a nivel internacional, ha llamado la atención de los expertos la rápida expansión en plataformas digitales de la “manósfera”, que se caracteriza por producir y diseminar narrativas “masculinistas”.
En México también se ha utilizado el término “machósfera” como equivalente de la “manósfera”.
Esas narrativas, dijo, están vinculadas con sentimientos de “resentimiento” de hombres jóvenes que se dicen “agraviados” ante el rechazo de las mujeres que les atraen.
“Y en algunos casos, sobre todo en Estados Unidos, en el Reino Unido, en Canadá, en Australia y ahora también en nuestro país, se ha visto que la producción y la circulación de esas narrativas pueden derivar en ataques violentos, aunque no necesariamente”, sostuvo.
Los factores que contribuyen a la subcultura incel en México
Sobre casos similares ocurridos en México, Gutiérrez Vargas se refirió al ataque ocurrido en Michoacán el 24 de marzo de 2026 en la preparatoria privada Antón Makárenko, en Lázaro Cárdenas.
El atacante en ese caso fue identificado como Osmer H., de 15 años, alumno del plantel.
De acuerdo con reportes oficiales, entre aproximadamente 7:30 y 7:40 de la mañana, el adolescente ingresó armado con un fusil tipo AR-15 y disparó contra dos profesoras, María del Rosario y Tatiana, de 36 y 37 años.
Ambas murieron. Otros estudiantes y personal consiguieron someterlo hasta que llegaron las autoridades.
Horas antes del ataque, el adolescente publicó en Instagram fotografías y videos en los que aparecía con el fusil. Una de las publicaciones llevaba el mensaje “hoy es el día”.
También compartió contenido procedente o relacionado con uno de los principales foros de esa subcultura, además de material misógino y referencias a perpetradores de ataques anteriores.
“Creo que es importante valorar cómo la prevalencia de estas narrativas masculinistas que pueden venir de otros países o que también se generan en contextos nacionales con figuras de nuestro país, con influencers mexicanos, se intersectan con las condiciones de violencia local en los estados de la República o en ciertas partes del país”, declaró el investigador de la UNAM.
Otro caso que ha sido vinculado con la subcultura incel es el ocurrido el 22 de septiembre de 2025 en el Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Sur de la UNAM, en Ciudad de México.
En ese caso, Lex Ashton, entonces de 19 años, ingresó al plantel con cuchillos ocultos en una mochila.
Atacó y mató a Jesús Israel, estudiante de 16 años, y lesionó a un trabajador de mantenimiento que intentó intervenir.
Posteriormente, Ashton se arrojó desde un edificio, sobrevivió y fue detenido. Actualmente enfrenta acusaciones por homicidio y tentativa de homicidio; su audiencia intermedia está prevista para el 22 de octubre de 2026, después de haber sido aplazada.
Ese ataque desató un intenso debate sobre las narrativas violentas promovidas por la subcultura incel en internet.
Antes de la agresión, Ashton también publicó fotografías de las armas y de la vestimenta que posteriormente utilizó, además de mensajes relacionados con su plan, dentro de comunidades de Facebook identificadas como incel.
Según reportes noticiosos, en la cuenta de TikTok atribuida a uno de los hermanos apareció, antes del ataque del 1 de octubre, una fotografía de una playera negra con un collage de 12 perpetradores de ataques violentos.
Entre los rostros se encontraba el de Ashton.
Respuesta del gobierno a la violencia online es “insuficiente”: investigador
Tras el ataque y ante las preguntas de la prensa, el gobierno de México anunció medidas para fortalecer el combate a la proliferación de contenidos en plataformas digitales que fomentan la violencia.
En su conferencia de prensa de este 2 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la creación de un grupo de trabajo con instituciones académicas y expertos para exigir más acciones por parte de las plataformas digitales en torno al tema.
El grupo, que incluirá expertos de la UNAM y del Instituto Politécnico Nacional (IPN), será coordinado por la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, apuntó.
“El primer objetivo es exigir a las plataformas digitales que bajen de su contenido, en el momento en que encuentren comunicados o acciones que tiendan a la violencia, al abuso o al acoso; es decir, prohibir que haya ese tipo de publicaciones en las plataformas digitales. Para ello, conformó este grupo de trabajo”, dijo la presidenta.
En su intervención, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, dijo que el grupo plantea preparar el contenido de un decreto para establecer obligaciones a las plataformas digitales con el fin de prevenir la proliferación de ese tipo de contenidos.
También dijo que el grupo busca promover la interlocución de las escuelas con los padres de familia para la orientación y el acompañamiento emocional de adolescentes y jóvenes.
Sheinbaum, por su parte, reiteró que las plataformas deben rendir cuentas.
“Hay una responsabilidad en las redes, en las plataformas, y ahí tiene que haber una limitación que evite la promoción de este tipo de violencia, y que se bajen esos contenidos y se reporte a las autoridades, y se prevenga”, declaró.
Sin embargo, para Gutiérrez Vargas, experto de la UNAM, la respuesta del gobierno a las tendencias digitales hasta ahora ha sido “insuficiente” ya que las subculturas digitales se desarrollan con mucha mayor rapidez que las reacciones gubernamentales.
“Creo que ha habido un desfase temporal entre la toma de decisiones gubernamentales y el desarrollo, y sobre todo la rapidísima manera en la que la manósfera muta, se complejiza y se expande.
“Entonces creo que la política pública que intenta regular este tipo de plataformas, este tipo de contenidos a partir de políticas de moderación, etcétera, necesitaría sincronizarse con los ritmos evolutivos de este tipo de plataformas, porque de otro modo siempre va a ir atrás y de acuerdo a la naturaleza y a la gramática de las propias tecnologías de la información”, puntualizó.











